Las matriculaciones de turismos y todoterrenos en Reino Unido alcanzaron un volumen de 79.594 unidades en el segundo mes del año actual, lo que supone un descenso del 2,9% en comparación con las 81.969 unidades de 2019.

Según la patronal británica SMMT, este retroceso de las entregas de automóviles en el país en febrero se explica por la caída en la confianza de los consumidores y por la incertidumbre en relación con qué tecnología comprar.

En el primer bimestre de 2020, las entregas de turismos y todoterrenos en el mercado británico experimentaron un retroceso del 5,8% en la comparativa interanual, hasta 228.873 unidades (242.982 unidades el año pasado).

El modelo más vendido en febrero fue el Volkswagen Golf, con 3.457 unidades, por delante del Ford Fiesta, con 3.123 unidades; del Ford Focus, con 2.764 unidades; del Vauxhall Corsa, con 1.871 unidades, y del Mercedes-Benz Clase A, con 1.648 unidades.

En los dos primeros meses del año actual, el Ford Fiesta lideró el ranking, con 9.210 unidades, seguido del Ford Focus, con 8.051 unidades; del Volkswagen Golf, con 7.484 unidades; del Vauxhall Corsa, con 6.244 unidades, y del Nissan Qashqai, con 5.901 unidades.